Durante todo el trayecto hasta la pequeña tienda de Ikarus, le explique a Akito todo lo que estaba pasando, él me comprendió perfectamente y decidió ayudarme, aunque yo me negué al principio él insistió durante todo el camino, y lo dejamos en un "Alomejor".
Llegamos a la tienda, en el vestíbulo estaba Shekker tirado en el sofá durmiendo plácidamente, por las caras que estaba haciendo probablemente estaba soñando con algo erótico. Ritsu estaba con un libro leyendo en la silla del mostrador, sin hacer preguntas como siempre. Nosotros tres bajamos por las escaleras con total naturalidad, abajo estaba Ikarus repasando como siempre sus documentos y registros.
-Buenas Shito- Me saludo con total naturalidad -¿Quien es tu amigo?- Acabo preguntándome.
-Se llama Akito- Le respondí.
-Ikarus tenemos un problema- Le dije mientras me dirigía a él -Se trata de Mai.
-¿Problema? ¿Con Mai?- Se extraño -¿Acaso ha pasado algo?
-Si, algo muy gordo.
No sentamos todos, y le explique cada detalle de lo que había pasado, él tenía una gran cara de preocupación por lo obvio de la situación.
-¡Maldita sea! Nunca llegue a pensar que Wheatley pudiera hacer algo tan rastrero y ruin.
-¿Acaso sabes de qué célula de datos hablan?- Le pregunté con prisas.
.-Si- Me contesto -Se trata de los códigos de acceso al sistema, mediante una consola de comandos.
-Teóricamente Mai tenia que ir a investigar un sitio donde se encontraba una y posteriormente intentar activar-la, pero preferí al final que solo fuera a echar un vistazo.
-Si Wheatley poseyera esos codigos, podria escapar del juego y como consecuencia un conflicto a escala mundial.
-Entregame la célula de datos- Le exigi.
-¡¿Acaso estas loco?!- Me contestó -¡Sabes la que se puede liar con eso!
-¡Pero es la única forma de salvar a Mai!
-¡No seas ingenuo, acaso crees que así la salvaras!
-¡Solo conseguirás que os maten a los dos, en cuanto entregues lo que te piden!
-¡Pues que sugieren!- Grite mientras lo cogía del cuello de su túnica.
-Suéltame- Respondió con un tono serio y sereno.
Aún estaba nervioso pero cedí y le deje de agarrar.
-No te vamos ha dejar solo Shito- Prosiguió Ikarus -Eres un miembro del equipo al igual que Mai, por eso iremos todos juntos.
-Pero hay que planear algo, si vamos allí sin un plan lo más probable es que nos maten a todos.
-Voy a despertar a Shekker- Dijo mientras se dirigía hacia las escaleras -Recuerda que no estás solo Shito.
Akito me puso la mano en el hombro y me dijo:
-Yo también os ayudare.
-Shito eres mi amigo y esa chica es alguien importante para ti, por eso no te pienso abandonar.
Le miré con una pequeña sonrisa, solo pude decir una cosa.
-Gracias.
En el piso 69 era de noche, el paisaje era árido como si la muerte hubiera segado toda la vida en ese lugar, iba solo, con una capa negra, me diriji a las coordenadas que me marcaron, era un gran cráter con ríos de magma y pequeños géiseres que brotaban de las esquinas y se reunían en el centro del lugar.
Se apreciaba una construcción parecida a un nido de termitas en el centro del cráter rodeado por un foso de lava provocado por los ríos.
Fui caminando hacia lo que parecía ser un gran puente de piedra y arena, mientras lo atravesaba sentía que me observaban, una voz resonó entre los edificios de esa extraña fortaleza.
-¿Vienes solo?- Dijo la voz.
-Si- Afirme en voz alta.
Unos temblores se notaron y una pared del lugar se movió desvelando un túnel.
Unas extrañas criaturas de aspecto humanoide salieron de la oscuridad del pasadizo, eran altas y delgadas, tenían una especie de ojo en forma de orbe, sus cuerpos de apariencia viscosa parecían ser generados del extraño objeto que les servia de cabezas.
Estas me rodearon y una se me puso delante mío, mirándome fijamente, con unos pequeños ruidos y gestos me hicieron entender que les siguiera hacia dentro de la estructura, no opuse resistencia alguna y les seguí sin hacer preguntas.
Mientras atravesaba la oscuridad del camino, se podían oír extraños ruidos semejantes a los que hacían los seres que me acompañaban, llegamos a una gran sala donde había un garn palco en la zona superior.
El enmascarado apareció en el balcón con una pose de superioridad.

-Vaya, vaya, al final aceptaste venir- Dijo con aires de superioridad y malicia.
-Entregamos los datos.
-Primero quiero ver a Mai- Exigi.
-La chica, claro- Dijo como si se hubiera olvidado por completo -Traedla- Ordenó.
Una puerta de la zona inferior se abrio y de su interior apareció Mai escoltada por las mismas criaturas de antes y una cara conocida. ¡Era el líder de los asesinos de ciudad Obsidiana! El que iba armado con dos cuchillas y que fue derrotado por Shekker, nada más y nada menos que Bloodhorn
-Cuanto tiempo espadachín- Dijo con sed de sangre -Hubiera preferido ver a tu amigo, ya sabes, para tener la revancha.
Se detuvo a pocos metros de mi agarrando a Mai por un brazo.
-¿Shito porque viniste? Te dije que no vinieras- Me gritó Mai entre pequeñas lágrimas.
-Lo siento- Le contesté -Pero no podía pensar en dejarte aquí.
-Que conmovedor- Interrumpió el enmascarado con tono burlón.
-Ahora entrega los datos y seréis libres...
Bloodhorn se acercó a mi y extendió la mano, yo saque el orbe de mi inventario y se lo di de mala gana.
Él se dirigió hacia Mai y la empujo contra mi, la cogi entre mis brazos para que no se cayera al suelo.
-Eres un tonto- Me susurro.
-Lo se- Respondí.
-Ahora sois libres- Dijo el enmascarado con un tono maligno- ¡Libres para morir!
Las criaturas nos rodearon en posición de ataque y era predecible lo que iba ha pasar.
-A propósito- Dijo el villano -¿Te debes estar preguntando quienes son estos seres?
-La verdad es que sí- respondí.
-Son malwares de combate, están programados para eliminar a los entrometidos en los planes de Wheatley- Me dijo con tono maligno.
-Espero haberte complacido tu curiosidad, porque va ha ser lo ultimo que vas ha aprender.
-No estoy tan seguro- Respondí.
-Eso ya lo veremos, ¡Programa de eliminación activado, objetivo destruir a los entrometidos!- Acabo gritando.
Todos los monstruos se abalanzaron contra nosotros, Mai me cogió fuerte pero yo contaba con un as en la manga.
En cuanto las criaturas se acercaron lo suficiente a nosotros una onda de choque les impactó provocando que estas se destruyeran en miles de pixeles.
-¡Pero qué demonios!- Dijo el villano como si no se lo esperaba.
Mai levantó la cabeza al ver que no nos había pasado nada se quedó desconcertada, yo la mire y le mostré lo que tenia entre mis ropas.
-¿¡Un programa antivirus!?- Dijo perpleja.
-En cuando me di cuenta que trabajabas para Wheatley un amigo me dijo que tendrias este tipo de esbirros, y como Wheatley no está en todas sus facultades, sus creaciones son simples virus informaticos, nada que un buen antivirus no puede evitar- Le dije al enmascarado con un tono burlón y chulesco.
-La verdad me has impresionado- Me contestó -Pero igualmente es imposible que salgas de aquí con vida, mi amigo Bloodhorn tiene gente bajo su mando.
En ese momento un montón de jugadores rojos aparecieron de las sombras y nuevamente nos rodearon.
-¿A caso crees que vengo solo?- Le dije nuevamente con voz burlona.
-Aunque tengas amigos afuera del recinto es imposible que puedan entrar, todas las entradas y salidas están vigiladas- Me dijo creyéndose más listo que yo.
-¿Quien ha dicho nada de una entrada?- Dije mientras señalaba arriba de la sala.
El enmascarado y los demás enemigos miraron hacia arriba, las paredes estaban al rojo vivo hasta el punto de casi derretirse.
-Que mierda...
De repente de aquella pared surgió una explosión provocando un boquete enorme.
Un gran dragón rojo apareció lanzando llamas, mientras todos mis amigos iban encima de él.
-¡Ha llegado la caballería!- Grito Akito mientras pilotaba al dragón.
Shekker salto a grandes velocidades provocando un pequeño terremoto y tumbando a varios enemigos, Zalos se replico a si mismo atacando en un gran enjambre y Ikarus mediante su habilidad Espada Santa provocó una lluvia de cuchillas acabando con gran parte de los enemigos del lugar.
-¡Shito!- Vuestras armas gritó Akito mientras lanzaba mi espada y el arco de Mai desde el dragon.
Mai y yo cogimos nuestras armas al aire y no pusimos en una posición defensiva.
-Shito eres un tonto, pero un maldito genio- Me dijo Mai.
-Gracias, supongo- respondí.
Des de arriba el palco Black Reaper estava en shock, como si no se hubiera esperado nada de esto.
-¡Maldito niñato!- Dijo con un odio profundo -¡Te vas ha enterar!
-Shadow Smoke- invoco.
Su cuerpo se cubrió de humo negro, transformando en un ente de pura oscuridad, bajó del palco rápidamente con esa forma y apareció de nuevo frente mía empuñando una guadaña. Era un duelo.
Empezamos ha combatir con rapidos movimientos, me impresiono bastante su estilo de lucha agresivo y a la vez preciso en los movimientos.
Sus ataques eran tan rapidos que me costaba reaccionar a la hora de defenderme, sabia que así no podria vencerle.
En cuanto tuve un momento invoque mi habilidad.
-Soul Barrier- La aura blanca me cubrio, me sentí con más poder que nunca gracias a mi nueva espada.
Empecé a ganar terreno en el duelo, pero mi enemigo seguía siendo un rival formidable.
Mis compañeros luchaban a mi lado Shekker contra Bloodhorn en un duelo sangriento, Mai eliminando a gran mayoría de enemigos con sus disparos precisos, Zalos, Ikarus y Akito cubriéndonos desde el aire. Me sentí como si formara parte de algo más grande.
-¡Bloodhorn, hay que salir de aqui!- Ordeno Reaper -Tenemos lo que necesitamos lo mejor sera reagruparnos.
-¡Entendido!- Respondió el asesino.
-¡Destruid las columnas!- Ordeno a sus hombres.
Todos los enemigos dejaron de prestarnos atención y atacaron al las columnas, provocando que la sala empezara a derrumbarse.
-Nos volveremos a ver Shito, cuenta con ello- Me dijo Reaper antes de desaparecer en forma de humo.
Todos los asesinos incluido Bloodhorn empezaron a huir como ratas por los túneles, también debíamos nosotros.
-¡Subid todos al dragón!- Dijo Akito.
No tuvimos que pensarlo, mientras el techo se caía a pedazos pudimos escapar por el mismo lugar que entramos, nos falto unos segundos para haber sido aplastados por el edificio.
Una vez ya ha salvo pude recuperar el aliento.
Mai me golpeo fuertemente en el hombro. Solo pude dejar un pequeño grito de dolor.
-¿Porque me pegas?- Le pregunte un poco molesto.
-¡No me hiciste caso, te dije que no vinieras!- Refunfuño.
-Encima de que te salvamos, ¿Y así me lo pagas?- Me queje.
-Eres un galán idiota, y encima tienen los datos- Siguió refunfuñando.
-Tranquila- Intervención Zalos -Eso no eran los datos, digamos que tendrán una pequeña sorpresa cuando activen el orbe.
Mai se quedó más aliviada, pero aún seguía con una cara de molestia.
En un instante del trayecto,discretamente Mai me dio un pequeño beso en la mejilla acompañado con una pequeña palabra.
-Gracias-
Me puse un poco rojo.
No dije nada, pero sabía que estaba agradecida y feliz de que no la hubiésemos dejado.
En ese momento me sentí feliz mientras el sol del amanecer empezaba a alumbrar el maravilloso mundo de Aincrad.
Continuará...
En algún lugar desconocido...
Reaper y Bloodhorn se postraron ante Wheatley arrodillándose.
-Wheatley tenemos lo que pediste.
-Pude apreciar vuestra vergonzosa actuación en el piso 69- Dijo la malvada máquina con tono de decepción.
-Pero esto lo compensa, procede a activarlo.
-Si señor.
El orbe se activó mostrando una pantalla, los tres villanos se quedaron mirando fijamente la imagen sin entender demasiado.
-¿Que es esto?- Dijo Bloodhorn.
-No son los datos pero...- prosiguió Reaper.
-¡Maldita sea esto es Yaoi!- Grito Wheatley -¡Idiotas nos han dado el cambiazo!
-Que asco!!!- gritaron los tres villanos.

-¡Apagado eso!- Grito Wheatley.
-¡No,no le has dado a repetir idiota!
-¡¡¡Shito, te juro que me las pagaras!!!- Grito Reaper al aire.









