Ya hace casi un mes y medio del incidente en el piso 69 con los secuaces de Wheatley y Mai no quiso hablar del tema, yo seguia preguntandome si aquel beso tuvo valor alguno.
En la tienda de Ikarus, solo estábamos Mai, Ritsu, Shekker, Zalos y yo. Akito se fue a la ciudad a hacerme un favor y Ikarus tenia unos asuntos importantes con La Hermandad de Sangre.
La puerta se abrio sonando la caracteristica campana y apareció Akito portando un buen montón de paquetes.
-¡Buenas chicos!- Saludó con buen humor.
-Hola- Contestamos todos.
Akito dejo la gran mayoria de paquetes encima del mostrador, pero aun posee un pequeño paquete del tamaño de un pequeño libro.
-Toma Shito, lo que me pediste- Me dijo mientras me daba el pequeño paquete.
-Gracias- le conteste.
El se puso a la altura de mi oreja y me susurro:
-¿Ya se lo has dicho?- Me preguntó con cierta picardía.
-Aún no- Le conteste -¡No me fuerces porfavor!
-Lo que me molesta es la intriga, quiero saber si lo vas hacer.
La puerta se abrio sonando la caracteristica campana y apareció Akito portando un buen montón de paquetes.
-¡Buenas chicos!- Saludó con buen humor.
-Hola- Contestamos todos.
Akito dejo la gran mayoria de paquetes encima del mostrador, pero aun posee un pequeño paquete del tamaño de un pequeño libro.
-Toma Shito, lo que me pediste- Me dijo mientras me daba el pequeño paquete.
-Gracias- le conteste.
El se puso a la altura de mi oreja y me susurro:
-¿Ya se lo has dicho?- Me preguntó con cierta picardía.
-Aún no- Le conteste -¡No me fuerces porfavor!
-Lo que me molesta es la intriga, quiero saber si lo vas hacer.
Refunfuñe un poco mientras abría el paquete, luego de quitar el envoltorio se desveló una pequeña cajita, la abrí un poco y rápidamente la cerré de nuevo.
-Gracias- Le dije a Akito.
-De nada- me contestó -Pero quiero estar presente cuando lo hagas.
Akito se levantó y se dirigió tranquilamente hacia la puerta.
-Bueno, me voy a casa que tengo cosas que hacer- Nos dijo a todos.
-Adios- Dijimos todos.
Poco después me levanté del sillón y me puse la capa de viaje, mientras me dirigía a la salida Mai me paró los pies con una pregunta.
-¿A dónde vas?-
En ese momento se me helo la sangre.
-Ah, ah, ningún sitio- Respondí con ciertos nervios.
-Mientes- Me dijo -No te irías nunca sin tu capa ningun sitio.
En ese momento me di cuenta que me había pillado.
-Esto... Me voy al piso 22 ha hacer unas gestiones- Conteste.
-Sigues mintiendo- Me dijo mientras me miraba con una cara de medio enfado.
Resople un poco, no había remedio, con solo ver su expresión facial me estaba pidiendo de poder venir.
-Esta bien, vente si quieres.- Dije sin demasiado entusiasmo.
-Vale- Me respondió mientras se levantaba del sofá de un salto.
-¿Alguien más quiere venir?- Les pregunte a los demás.
-Paso- Contesto Zalos.
-No puedo, tengo compromisos- Respondió Shekker.
Ritsu ni siquiera respondió, y al ver que nadie quería venir Mai y yo nos fuimos de la tienda dirección al portal de teletransporte.
Aunque me gusta estar con Mai en ese momento hubiera preferido estar solo.
Llegamos al piso 22 donde nos esperaba un gran lago rodeado por frondosos bosques y grandes prados verdes.
-¡Que bonito!- Exclamó Mai al ver el paisaje- Hacía mucho tiempo que no venía por este piso.
Me alegraba en cierta parte que le gustara.
Caminamos por un camino mientras observamos a otros jugadores pescando a orillas del lago también se oían los sonidos de la naturaleza ofreciendo un maravilloso sonido de ambiente.
Al cabo de un rato llegamos a nuestro destino.
-Aquí és.
Era una pequeña casa al pie de un acantilado con vistas al lago. Mai parecía encantada con el lugar, pero de repente se giro hacia mi con una pequeña expresión de incertidumbre.
-¿Porque no querías que nadie viniese?
-Aveces me gusta estar solo- Conteste.
Por unos instantes se mantuvo mirándome fijamente con la misma cara, hasta que cort el silencio.
-Bueno supongo que aveces la gente le gusta estar sola- Cabo contestando.
Sople algo aliviado.
Entramos en la casa, se podía contemplar un pequeño salón con un par de sillones y una mesita, a mano derecha había una sencilla cocina medio abandonada y hacia el frente tenia una pequeña habitación con una cama de blancas sábanas.
Entramos en la casa, se podía contemplar un pequeño salón con un par de sillones y una mesita, a mano derecha había una sencilla cocina medio abandonada y hacia el frente tenia una pequeña habitación con una cama de blancas sábanas.
-¿Así que es aqui donde vienes cuando desapareces?- Se me dirigió Mai.
-Así es- Me puse algo nervioso -Sinceramente eres la segunda persona en conocer este lugar.
Ella me miró con una pequeña expresión de sorpresa.
-Ponte cómoda- Le dije mientras intentaba cambiar de tema -Si quieres preparo algo para comer, estaba pensando en ir al lago a pescar.
-¿Acaso en SAO se puede pescar?- Me pregunto de lo mas desconcertada.
-La verdad es que sí, incluso se hacen competiciones de pesca- Dije bastante entusiasmado.
-Parece divertido, ¿Acaso es muy difícil?
-No tranquila le cogerás el tranquilo en seguida- Le conteste con seguridad.
Varios minutos después ya en el lago.
-Esto es surrealista- Me dije a mi mismo mientras observaba el gran monstruo que había pescado mi amiga.
-Tenías razón- Me dijo mientras recogía la caña -No era demasiado difícil.
Yo no tenia palabras, lo único que conseguí pescar fue un par de peces minúsculos, sinceramente me sentí bastante humillado.
Poco después montamos una pequeña hoguera para cocinar el gran bicho que atrapo Mai, mientras comíamos empezamos a hablar sobre SAO y el mundo real, nunca pensé que hablaríamos de esto a estas alturas, ya habían pasado 2 años desde el incidente.
-Sabes que Mai- Decía -Hay algo que nunca te he preguntado des de que nos conocemos.
-¿El que?
-Nunca he sabido tu verdadero nombre- Le dije con mucha curiosidad.
-Mi verdadero nombre es Mayumi Murakami- Me contestó -Pero tu tampoco me has dicho nunca el tuyo, solo conozco tu apellido.
-Es verdad- Respondí mientras me daba un golpecito a la cabeza -Mi verdadero nombre es Shiteru Kunze.
-Eres poco original- Me dijo mientras se reía por debajo la nariz.
En ese momento me sentí confuso.
-Tu alias es tu mismo nombre solo substituyes tres letras.
-Bueno tu tampoco eres la más original del mundo- Refunfuñe.
-¿Y eso?
Solo tuve que remarcar ciertas cosas en la interfaz de amigos, y ella e cambió la cara de golpe.
Los dos acabamos echándonos a reír por el fallo del otro, al acabar ella me mencionó:
-¿Hay alguien que te espera en la realidad?
La verdad no me esperaba esa pregunta.
-En la realidad... Bueno me espera mi madre, aunque ella no vive conmigo... Mi padre no está... Pues supongo que una vieja amiga de la secundaria.
-Y tu Mai, ¿alguien te espera?- Le acabe preguntado.
Ella estaba un poco apagada en ese momento pero igualmente me respondio.
-En realidad yo no tengo familia.
Me quede bastante impactado con la respuesta.
-Esto... Lo siento- Dije.
-Tranquilo, he sido huérfana toda la vida, al único que le puedo considerar un familiar és a Ikarus.
-Siempre lo consideré como mi hermano mayor- Me miro con una sonrisa.
-Sinceramente se nota, él te trata de forma muy cercana- Le respondí de forma bastante sincera.
Mientras terminábamos de comer Mai se giró mirando dirección al bosque.
-¿Que te pasa?- Pregunte mientras me terminaba la comida.
-No sé- Me respondio mientras afinaba la vista -Noto que nos observan.
Yo tambien me gire extrañado.
-Mmmh
Saque un pequeño dardo del bolsillo y lo lancé con todas mis fuerzas al lugar.
No se oyó nada.
-Vayamos a investigar- Dijo Mai mientras me cogía del brazo y me levantaba.
-Tranquila- Le dije mientras me arrastraba hacia el bosque.
Empezamos a adentrarnos, sin ver nada. Seguimos caminando durante aproximadamente 10 minutos, y seguíamos sin ver ni escuchar nada.
-Seguro que no era nada- Le decía.
Ella ignoraba mis palabras, estaba un poco tensa, como si algo le preocupara.
La detuve por un momento.
-Venga Mai, aqui no hay nada de lo que preocuparse, el piso esta limpio de monstruos.
Ella suspiró mientras miraba a su alrededor.
-Supongo que tienes razon- Me respondio.
Justo en el momento que íbamos a dar media vuelta un gran estruendo acompañado de un pequeño temblor sonó cerca de nosotros.
-¿Lo has oído?- Me pregunto.
-Si- Afirme.
Rápidamente los dos fuimos corriendo hacia el origen del ruido, en cierto punto pudimos empezar a apreciar algo grande que se movía, nosotros nos metimos entre los arbustos y nos asomamos.
Eran unos monstruos gigantes que caminaban de forma cuadrúpeda sostenidos por unas pequeñas piernas y unos grandes brazos, eran muy parecidos a alguna especie de primate y lucían colores negros y pequeñas degradaciones en sus cuerpos, su cabeza era pequeña, parecía que llevaban una gran máscara ceremonial con grietas que desprendían colores rojizos .
-Estas cosas...- Decía Mai
-Se parecen a los virus de Wheatley, pero parecen estar más desarrollados- Proseguir su frase.
-Peró parecen estar buscando algo o alguien- Aportó Mai.
Interrumpí la conversación.
-En el caso que sean virus, ¡Eso quiere decir que Reaper ésta cerca!
Y evidentemente detrás de las dos grandes figuras estaba Reaper con su caracteristica máscara y su sombrero negro.
-¡Panda de inútiles!- Les gritaba Reaper a los monstruos -¡Estáis haciendo mucho ruido!
Los monstruos asintieron con un pequeño movimiento de sumisión.
-Que demonios están haciendo aqui- Me susurro Mai.
Reaper se paro sin decir nada y con un rápido movimiento de brazos desenfundo lo que parecía ser una pequeña escopeta recortada, nos apunto y nos disparó.
-¡Agáchate!- Dije mientras cubría a Mai con mi cuerpo.
Lo que parecia haber sido la bala impacto muy cerca de nosotros.
-¿Acaso creíais que no me daría cuenta de vuestra presencia?- No dijo Reaper con una voz burlona.
-¡Maldito!- Dije mientras nos levantábamos -¿De donde has sacado eso?
-¿Esto? Un pequeño regalo de Wheatley, sinceramente no sabia que se pudieran crear armas de fuego en SAO, pero supongo que nada es imposible para un ordenador- Respondió con tono burlón.
Mei y yo desenfundar nuestras armas en una posición defensiva.
-¿¡Que haces aqui!?- Le dijo Mai con intenciones de obtener respuestas.
-He, he- Se rió- Que más da si os lo cuento, total vais ha estar muertos en cero coma.
-No estés tan seguro- Le respondí.
-Esta bien, complacere vuestra curiosidad- No dijo con malicia -Hemos encontrado actividad de una pequeña I.A con permisos de administrador, y nuestras intenciones se utilizarla con tal de acelerar nuestro plan.
-¿Acaso crees que te lo permitiremos?- Le dije.
-Hmm no lleváis campos antivirus, yo creo que las cartas ya están echadas- Me respondio mientras se reia.
Estaba claro, éramos conscientes que no teníamos ninguna oportunidad sin los campos de protección, contra esos virus, el ambiente se quedó tenso, pero lo que no sabíamos era que las tornas iban a cambiar.
Continuará....